El autorretrato de Miquel Fuster en El Periódico

•enero 13, 2015 • 1 comentario

El autorretrato de Miquel Fuster

Este medio de comunicación publica hoy, en su suplemento +personas, Vidas con mucho arte una noticia que reúne las historias de 6 personas. Miquel Fuster es uno de los entrevistados en base al proyecto Retrats sense sostre que colaboró presentando su autorretrato. La obra estuvo expuesta en la Casa Piera, en Barcelona. El texto, que se puede ver en la foto, alerta para las 3000 personas que viven en la calle, de acuerdo con los datos de la Fundació Arrels y, subraya la importancia de conocer los rostros de seres humanos sin hogar que han estado viviendo en un contexto de exclusión social.

En el siguiente enlace se puede encontrar más información sobre el proyecto http://www.retratssensesostre.org/?lang=es.

NEGRO

•noviembre 18, 2014 • Deja un comentario

Autsider Cómics

Agradezco a los amigos de Autsider cómics el haberme invitado a participar junto con otros 19 ilustradores en la colección NEGRO. Un placer colaborar con vosotros.

DESTILANDO VENENO

•octubre 9, 2014 • 4 comentarios

Destilando veneno blog

En las cuevas de insondable amargura donde el destino nos tiene relegados y donde la alegría del sol ya nunca llegará, a solas con la noche en medio de tinieblas, apenas nos queda la miseria de un pasado borroso que hace tiempo murió.

Sin lograr jamás matar en nuestra memoria lo que fueron nuestros placeres y lo que fue nuestra rabia.

Alcoholizados, sucios y despreciados, humillados y destilando veneno se nos va pervirtiendo el alma, mientras nos vamos arrastrando a los abismos de perdición, tragados por el olvido.

Pudridero de almas perdidas, ciénaga en la que acabamos naufragando en un suicidio espiritual, hundidos en el oprobio y en la degradación, con la esperanza vencida, cuerpos sin alma, muertos entre los muertos, la angustia victoriosa clava sobre nosotros su negro aguijón.

Y mientras el tiempo nos consume la vida, el oscuro enemigo que llevamos dentro, alimentado con nuestro propio resentimiento crece y cobra vigor.

Obligados a compartir la calle con sujetos llenos de ira, llenos de odio, impulsivos y violentos que saltan como un resorte vomitando blasfemias y maldiciones que taladran el cerebro de un modo insoportable, ante la indiferencia de todos.

Otros, que por un motivo u otro se entregan furiosamente a insultar con las frases más soeces, más graves e injuriosas que un hombre puede soportar.

Al final optas por no darte por aludido. ¿Para que? De tomarlo en serio tendrías que matarlo.

Despreciables matones de medio pelo que no sirven ni para esconderse, y que se pasan la vida lanzando bravatas y amenazas para intimidarte:

-“¡Vais a por mi, lo veo en vuestros ojos!”, “¡Tú!, ¡¿Tu me vas a quitar a mi la vida?!”,

“¡A vosotros también os cortaré el cuello!”. Silencio. Siempre por ese miedo a la cobarde venganza criminal que tantas bocas ha tapado, tapa y tapará.

Sufrir agresiones solapadas, inesperadas.

Como si se tratase de un gigantesco manicomio, noches de grupos que dirimen sus diferencias a puñetazos, a navajazos, a pedradas, a palos…

A veces ocurre alguna muerte. Muertes no tanto a causa de las heridas como de la pérdida de sangre. Aquella sangre que, después de empapar las ropas, de manchar los adoquines y la calzada, era ahora barrida por la lluvia piadosa y arrastrada hasta la primera abertura de una cloaca evitando así que fuera pisoteada.

EL DESPERTAR DEL ANIMAL.

•junio 5, 2014 • 3 comentarios

El maestro Blog

La esclavitud del recuerdo. Los recuerdos, los cuales se alternan a nuestro alrededor en una danza cada vez mas distante, cada vez mas lejana, en una vorágine angustiosa envuelta en ecos de ecos de ecos.

Años pasados en esta soledad que es el examen implacable de uno mismo. La tragedia del hombre sometido a la indigencia que le aparta de la condición humana, y la conciencia que vamos tomando de que nuestro yo acaba infectado de animalidad.

La desvalorización de la persona humana cansada por la hosca e indecible monotonía de esos años sin huella, y el despertar del animal bajo la cobertura desgarrada, aborrecible, de nuestro presente que es puramente odioso.

Espectralmente solitarios entre nuestros propios compañeros, esqueléticos y demacrados hasta la inhumanidad, todo en nosotros parece de pronto coincidir con un helado paisaje de ultratumba.

Una vida arrastrada, donde despertar sobresaltados de los sueños incoherentes que cruzan nuestro cerebro, por grandes ratas que parecen haber surgido de la nada y nos observan con sus ojos malignos, mientras se pasean por las noches entre los escombros de las casas abandonadas donde buscamos cobijo.

Tomar conciencia de nuestra degradación. Y llegar a creer con una seguridad aterradora que nuestra caída es el justo castigo merecido a nuestra ignorancia, debilidad y miedo.

Después de haber vagado errantes por entre mil intrincados laberintos, venimos a encontrarnos en el mismo punto de partida; o lo que es todavía peor, estacionados en un peligroso y aniquilador sin vivir de resentimiento y de odio contra el mundo. Contra el que estalla, sin inmutarle, nuestra cólera de condenados.

Arrebatados al fluir de la vida clamamos nuestras tragedias. Juguetes rotos y desechados que envueltos en nuestra fatal ceguera nos lamentamos en vano.

De nuestra angustia se ríen los que un día nos alabaron. Y la injusticia y el olvido es la roca donde naufraga nuestra dicha de otro tiempo.

Y morimos, y nadie llorará ni guardará nuestro recuerdo.

Delirios de libertad

•febrero 17, 2014 • 8 comentarios

Delirios de libertad_Blog

Nada nos importa que se sepa que nosotros hemos estado en el mundo.

Nuestras vidas, ni en la vida ni en la muerte, merecen más reconocimiento que el olvido y el silencio.

A nosotros sólo nos toca morirnos a oscuras, ser unos difuntos desconocidos y unos muertos del montón, hacinados junto a todos los demás que se desvanecen entre las fosas comunes.

Lo mas seguro es no despertar a quien duerme. Los vivos que se ocupen de sus vidas y viva cada uno por si mismo. Pues para uno mismo sólo muere cuando muere.

Ya hace mucho que dejaron de atormentarnos los odios, los cariños y la denigrante limosna de la misericordia.

Se atreven a culparnos como únicos responsables de nuestro fracaso. Es muy fácil juzgar las vidas ajenas intentando lastimarlas.

Tal vez seamos buenos, pero para los demás, no por eso dejamos de ser malos.

Se nos tiene por locos, borrachos y holgazanes.

Muchos disparates y despropósitos habremos hecho en esta vida, pero no somos los únicos que no los hayan ejecutado antes que nosotros.

La carga horrible de nuestros errores pasados nos aturde, nos aterra y nos empuja a lo mas hondo del infierno.

A la eternidad de nuestra pena no le han de quitar o añadir nada los recuerdos de los otros.

Cuando intentamos ser humildes siempre nos encontramos con el menosprecio y la piedad.

Los delirios de nuestra libertad, a este alejamiento del mundo, lo han llamado la altanería o soberbia del vencido.

La enumeración de los sucesos gloriosos, infelices o temerarios de nuestras vidas, se pueden leer en nuestros rostros devastados por el miedo y la intemperie, testigos implacables de nuestra condena interminable.

Adelantados a nuestra agonía, nos inflingimos todo el daño que podemos.

En nosotros, todo se agita y todo se confunde. Pero nada habrá, nada, que nos obligue a renunciar, a ser solamente por nosotros mismos derrotados.

«Terrícoles» de Barcelona TV

•diciembre 31, 2013 • 3 comentarios

Entrevista a Miquel Fuster en el programa «terrícoles» de Lluis Reales. Barcelona Televisió (30-12-2013)

La entrevista se puede ver en este enlace

llegando al estudio Miquel y Lluis Reales Plató

HOY, DIA CONTRA LA POBREZA

•octubre 17, 2013 • 6 comentarios

Compartimos aqui el video realizado por QUEPO con la participación de Miquel Fuster y Lluis Homar. Una iniciativa de EAPN en el dia internacional contra la pobreza.

El carrer és una presò infinita

•octubre 7, 2013 • 1 comentario

Poster cárcel infinita

No es muy difícil escribir sobre un trabajo hecho hace muy poco tiempo. Al repasarlo ahora una y otra vez, veo las faltas y los errores que acusa ya que a pesar de mi larga carrera profesional como dibujante de historietas, nunca hasta ahora había abordado un trabajo totalmente de autor.

He realizado mi trabajo “miguel, 15 años en la calle” con toda la honestidad y responsabilidad de la que soy capaz. Y del resultado, teniendo en cuenta, repito, que ha sido el primer trabajo de cómic de autor que he llevado a cabo, puede decirse que me siento bastante satisfecho.

Pero claro, decir esto dada la benevolencia con la que cualquier autor enjuicia su obra, sería decir muy poca cosa y, además, de una forma totalmente parcial.

Por lo tanto la satisfacción y el cariño que yo, en estos momentos siento por mi obra, es el resultado de lo que me han  ido transmitiendo las personas que han visto y leído mi trabajo. Para mi, el hecho de que a esas personas les haya conmovido y les haya hecho ver que la indigencia es uno de los mayores suplicios a los que un ser humano puede ser condenado, me sirve para dar por cumplidos mis propósitos, pues las muchísimas personas con las que he tenido el gusto de conversar y a las que he ido dando pormenores del submundo del mundo de la indigencia, se han quedado perplejas y anonadadas.

Porque nadie que no lo haya vivido en su cuerpo y en su alma puede ni remotamente imaginar el horror, repito, el horror y la interminable agonía que significa vivir en la calle con todas las consecuencias que ello acarrea.

Para explicar mi experiencia de mis 15 años pasados en la calle y también para dar respuesta a las preguntas que puedan ustedes formularse de cómo es posible sobrevivir en la calle, atrapado en un trasfondo infrahumano y acatando las severas leyes que lo rigen, desde la fundación Arrels tengo el honor de invitarles a asistir a todos ustedes al acto que tendrá lugar el próximo día 17 de octubre a las 11:00 horas en el aula magna de la Universidad de Barcelona.

Miquel Fuster

CUANDO EL MIEDO ESTALLA

•agosto 19, 2013 • 4 comentarios

Grupo fumando

Sentirse sucios y despreciados viviendo en la oscuridad con su honor hecho pedazos.

Como seres detestables desposeídos de su dignidad, capaces todavía de sentir el insulto permanente del mundo. Prisioneros de la cólera se refugian dentro de los desiertos del alma con ira y con rencor.

Odian su condición de arrastrados con la peor especie del odio: El engendrado por la impotencia.

Sintiéndose rechazados rehusarán aceptar toda disciplina. Nadie puede domar su lengua, pero al fin, atrapados en el rebaño, como ovejas tendrán que enmudecer.

Patéticos y humillados suplicando una limosna, sienten despecho y repugnancia hacia ellos mismos y hacia todos los demás.

En la memoria ese sobrecogimiento de otro tiempo. De las pasiones aniquiladoras. De los besos traicioneros. De los momentos felices.

Una mirada de un niño. Un anciano vacilante. Un cuerpo de mujer. Vientos cargados de añoranzas. Vientos cargados de dolor.

Bestias que se arrastran por los suelos como bestias.

Cuando el miedo estalla en las entrañas. Un grito horrendo silenciado, otro grito más alto y horrible que el primero. Alaridos de agonía. Tormentos de terror.

Desamparados, mirarán a su único techo que es el cielo, fiel telón siniestro donde leer todas las noches la sentencia cruel, de un vergonzoso estigma de hombres sin raíces zarandeados.

EN EL PUNTO DE MIRA

•junio 21, 2013 • Deja un comentario

Algunas imágenes de la presentación de ayer en el círculo de Bellas Artes.

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